|
Mamá:
¡Quiero vivir!
 |
MAMÁ:
Vos y papá me crearon, yo no les pedí nacer; ustedes,
quizás sin darse cuenta me trajeron a este mundo. ¿Por
qué siento que hay tanta angustia y dolor a mi alrededor?,
aunque el sonido más fuerte que escucho es el de tu corazón.
Percibo, Mamá, que algo te está pasando;
te escucho muchas veces llorar y no sé por qué.
¿Es que piensas que tanto trabajo voy a darte y que por
eso no podrás cuidarme?.
Me imagino que en algún momento soñaste con tener
un hijo, quizás no justo ahora, ¿es verdad
que entorpezco tus planes y los de Papá: estudios, trabajos,
proyectos?. Mamá, quiero contarte que por ahora
soy tan pequeñito como un alfiler, pero mi corazón
late muy |
| fuerte
y de a poquito voy creciendo; sé que pronto tendré
manos y pies, con los cuales podré patearte y así
recordarte que muy dentro tuyo estoy. |
Aunque
no pueda verte sé que eres muy joven y quizás papá
también;
sé que no me esperaban, sé que no me buscaron, pero
yo ya estoy aquí, y ¡ Quiero vivir, quiero
vivir!
¿Sabes?,
Siento que necesitaré de una mamá que me llene de
caricias, que me dé de comer, quiero aprender a hablar y
poder decir también "Papá".
¿Quién me enseñará a caminar?; ¿Quién
me calmará cuando al principio yo me caiga?. No sé
por qué tengo dudas de que quizás no puedas conmigo.
A papá lo siento lejos, muy lejos, como
si no te estuviera acompañando, como si no estuviera
gozando de mi llegada a este mundo. Dicen que todos los
chicos tienen abuelos, que los miman y llenan de
regalo, los sacan a pasear y también los cuidan, ¿Mamá,
qué pasa con mis abuelos?, ¿por qué
siento que tampoco están contentos?, pareciera que les estorbo
o que represento una deshonra...
Mamá: ¡Cómo me gustaría que me
pudieses escuchar!,
¡Cómo me gustaría poder ayudarte !
El
otro día algo escuché sobre que hay médicos
buenos y otros malos; unos te ayudan a nacer y otros se convierten
en verdugos; ¡Tengo miedo! , ¿Por qué
será?.... No dejes que te confundan Mamá.
Aquí está todo muy oscuro. Sólo escucho a tu
corazón que ahora late más fuerte que nunca. ¡Hay
algo que te atormenta! ¿Qué estas pensando?...
Siento que muchos opinan sobre mí, muchos te dicen
qué debes hacer conmigo, ¡con qué frialdad hablan
de mí!, ¡cómo se nota que no son ellos los que
están en mi lugar en este momento!. Mamá,
aún no entiendo por qué me llaman embrión,
feto, coágulo de sangre, o "cosa", espero que tengas
mejor gusto y me busques un nombre más lindo; lo
que sí tengo claro es que soy una persona, muy pequeña,
pero persona al fin. Lamento que tu panza no sea transparente,
porque así todos podrían verme y en vez de atacarme
muchos me protegerían, inclusive, podrían ayudarte
a traerme con más paz y alegría a este mundo.
Puedo comprender que quizás no llegué en el mejor
momento, pero lo más importante es que siempre recuerdes
que yo ya estoy aquí, y ¡quiero vivir, quiero
vivir!
Mamá,
yo deseo poder crecer junto a vos y papá, pero si por distintos
motivos, pese a tu gran esfuerzo, ninguno de ustedes puede hacerse
cargo bien de mí, quizás puedas encontrar
a alguien que me quiera y me pueda cuidar; alguien que desee mucho
tener un hijo, y que pueda convertirse en mi nueva mamá y
hasta quizás pueda llegar a tener un papá; escuché
que alguien te decía que vayas a ver a un juez, que ellos
a veces pueden ayudar a las mamás en problemas, y también
muchas veces encuentran una familia para el chico que no la tiene.
Si realmente sentís que no puedo estar a tu lado, y no encuentras
quién te brinde la ayuda que necesitas, por favor
¡Busca a esos nuevos papás!. Yo no quiero ser una carga
para vos, no quiero traerte más problemas, ni escucharte
más llorar.
Mamá, quiero que sepas que aún si elegís
este último camino, de todas formas siempre te
agradeceré que me hayas dado la posibilidad
de ver el sol, de correr, de sonreír, en definitiva
de vivir,
amar y ser amado.
TU HIJO...
Lic.
Carmen Sicardi de Graue
Buenos Aires, Argentina. E-mail: correodejovenes@yahoo.com.ar
|