REFLEXIONES
El
amor, pasó de moda?.
El
amor... ¡¡¡Cuánto se ha escrito sobre él
!!! Los siglos pasan y permanece imperturbable.
Pero
ahora, ya comenzando el siglo XXI... ¿qué pasa con
el AMOR? ¿Pasó de moda; te da vergüenza usar
esta palabra? ¿Cuántas veces escuchás esta
palabra a lo largo de un día, de una semana?. En los medios
de comunicación, en tus programas favoritos, en las canciones
más escuchadas... ¿qué imagen del amor nos
dan; cómo lo presentan?
Te
pusiste a pensar cuánto querés a tu madre, a tu padre
y como quizás ellos, aunque no te lo digan con palabras,
sí te lo demuestran (con sus aciertos y sus errores) en pequeñas
y cotidianas cosas, como en el hecho de tener tu ropa limpia, etc.
Ellos se esfuerzan para darte lo mejor, quizás están
juntos, quizás están separados y esto influye en que
estés un tanto distanciado; quizás muchas veces falta
diálogo con ellos, pero vos... ¿intentas acercarte
a hablar? .
¡¡¡Cómo
te peleas con tus hermanos/nas!!!, pero, a la vez, cómo saltas
como un león cuando los agreden... ¿ por qué
reaccionas así si no es por amor? Aunque ahora te cueste
creerlo, con el paso de los años encontrarás en él
o ella un apoyo muy grande y una compañía de por vida.
Por lo tanto, ¿qué te parece si hoy te propones llevarte
un poco mejor, y ver las cosas buenas que también tiene,
incluso estarás ayudando para que haya nada mas y nada menos
que más paz en tu casa.
Entre
las adolescentes y las jóvenes, quizás ya estudiantes
universitarios... ¿siguen esperando y anhelando encontrar
su "verdadero amor", no el ideal y perfecto, sino aquel
profundo, sincero, que te quiere por lo que vales como persona y
no por "tus curvas"? Entre los varones... ¿aparece
la palabra amor cuando hablan de las chicas o sólo hablan
de sexo? ¿Anhelan también poder ser "verdaderamente
amados", más allá de las apariencias, con sus
defectos y sus virtudes?
Para
muchos, la amistad es uno de los grandes tesoros que una persona
puede tener en la vida. Vos... ¿Querés realmente a
tus amigos, le demostrás que estás con ellos o ellas,
tanto en las buenas como en las malas, tratás de convertirte
en su mejor refugio y en su incondicional consejero? ¿Los
conocés realmente? ¿Te sincerás con ellos y
hablan de temas que son importantes para vos? ¿Los escuchás?
¿Te escuchan a vos? Te preguntaste alguna vez: ¿Cuántos
verdaderos amigos tenés?...
¿Te
parece que a la Madre Teresa de Calcuta la movía la lástima
por los más pobres, o era motivada por un profundo amor por
los más débiles que se enlazaba absolutamente con
el valor de la solidaridad?
Aquí
van algunas respuestas a tantas preguntas...
Ninguna motivación ha conseguido jamás movilizar a
la gente tanto como el amor. Los amantes han sido capaces de dar
su vida por la amada concreta o, como sucedía con los románticos,
por el amor mismo. Por el amor se han recorrido distancias enormes,
se han roto cadenas y esclavitudes. Por amor se han limado las asperezas
más elocuentes. El amor ha traspasado las fronteras, ha superado
la diversidad de razas aún en momentos en los que esa diversidad
era nominada superioridad.
El amor es universal, su lenguaje capta todas las razas, todas las
religiones, incluso a los hombres sin religión. El amor ocupa
todos los tiempos, todos los lugares. El amor imprime a la vida
un carácter de inmortalidad. Traspasa todas las barreras
y supera el vivir en el tiempo y el espacio.
Aquel que no tuvo experiencia de amor no vive, ni vivió.
Aún le queda la esperanza de que lo vivirá.
Amor
es energía y es voluntad. Es fuerza que se impone y que se
busca con ahínco. A veces es azaroso y a veces es encontrado
con criterio.
No
es sólo pasión ni impulso físico. No es euforia
permanente. Pero si te falta lo sientes como un agujero en el pecho
como un anhelo permanente de saciedad. Llega por momentos y de formas
diversas. Llega enmascarado y produciendo distintos efectos.
Llega
en las manos de un padre y madre que te reciben con el primer impulso
de la vida. Una vida generada desde otro amor que los llevó
a perpetuarse. Y contemplan su amor en el rostro de esa criatura
a cada instante. Si no hubo amor, nada.
Un
amor que es adoración por los que me dieron la vida por amor.
Y
que se transforma en otras caras y adquiere rostros y sensaciones
distintas cuando descubre a otro con el que compartir la vida, las
emociones, los proyectos. Deseo de vivir todo con el otro, desde
el encuentro físico, desde la sexualidad hasta el encuentro
con el Otro.
Amor
que se descubre en otros gestos de amor pleno realizados por mis
padres. Hermanos de sangre que merecen el amor por ser fruto del
mismo amor que uno.
Amor
que adquiere rostros elegidos voluntariamente, por simpatía,
empatía o porque la vida nos hizo compartir el colegio, la
universidad o el trabajo. Sus consejos, su compañía
se transformaron en amor de amigo.
El
amor transformado en fuente de vida. Siempre hablando del mismo
amor, cada vez nuevo y siempre el mismo. Con un mismo origen, el
amor sin medida. Del que todos aprendemos y que transforma lo que
toca. El amor de un Dios a quien canta sin saberlo los cantantes,
alaban los poetas y añoran los que no encuentran sentido
a la vida.
Me
uno a los que mejor entendieron el amor. Con Pablo a los corintios
de todo el mundo les digo:
El
amor es paciente
El amor es servicial
El amor no es envidioso
El amor no se jacta
El amor no se engríe
El amor es decoroso
El amor no busca el interés
El amor no se irrita
El amor no toma en cuenta el mal
El amor no se alegra de la injusticia
El amor se alegra con la verdad
El amor todo lo cree
El amor todo lo espera
El amor todo lo soporta
El amor no se acaba nunca
Cada
rasgo de amor de tu vida tiene en estas palabras el parámetro
de su verdad. El amor nunca acabará.
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