a 20 años de la caida del muro
Jóvenes que quisieron ver la historia con sus propios ojos
Miles de estudiantes de distintas partes del mundo llegaron hasta Berlín para presenciar el aniversario del Muro; los hostels, repletos.

BERLIN.- "Qué mejor opción que conocer Berlín hoy, un día tan importante para la historia mundial", dijo Anne Puyt, una estudiante parisina de 23 años, fascinada con la capital alemana.

Así como la joven francesa, muchos estudiantes provenientes de distintas partes del mundo llegaron en manada a Berlín para presenciar los festejos por el 20° aniversario de la caída del Muro.

Desde la mañana, la plaza central de Berlín, la Pariser Platz, se vio repleta de personas, como suele suceder por sus conocidos atractivos. Pero esta vez, la presencia fue tan variada como abundante: había turistas, lugareños, periodistas, adultos, niños, cientos de policías y estudiantes.

Félix, de 17, anotaba en su cuaderno todo lo que le llamaba la atención. Acompañado por Fíras, de la misma edad, y Stefan, de 18, venía de la escuela Askanische Oberschule, en Berlín Tempelhof. Preguntaba con interés, escuchaba con atención y volvía a sus cuadernos. "Se trata de un trabajo que nos pidió una profesora", explicó Félix.

Stefan, el más grande de los tres, reflexionó: "Nosotros no lo vivimos, pero desde siempre nos llamó la atención por lo que nos contaban y lo que pasaba en nuestras familias. Es una fecha muy emocionante".

Hostels abarrotados. Los hostels de la ciudad estaban abarrotados de jóvenes estudiantes, ávidos de ser parte de este momento histórico. St. Christopher´s Berlin, ubicado cerca de la estación Alexander platz, tenía sus plazas llenas. Cercano a este, The Circus, también aprovechó la invasión de turistas. La misma historia se repitió en los distintos complejos repartidos en la ciudad.

Cerca de la puerta de Brandenburgo, tres españolas se sacaban fotos, asombradas por lo majestuoso del antiguo paso fronterizo que conectaba Alemania Occidental, capitalista, con la República Democrática Alemana, de cuño socialista. Divka Rosic, de 18, estudiante de medicina de Barcelona dijo maravillada: "La puerta es un símbolo que se tiene que ver aunque sea una vez en la vida". Rosic tiene familiares alemanes, y destacó que por ellos entendió lo que significó la existencia del Muro. Natalia Abrego, de 20, y Marina Vall, de 21, compañeras de expedición de Rosic, asentían.

Y entre la multitud, un argentino. Sebastián, de 26, proveniente de Chaco, no tuvo reparos en afirmar: "En la facultad dije que me había surgido un imprevisto y me vine para acá. Esto no me lo podía perder".

A los mencionados estudiantes se suman polacos, rusos, australianos, ingleses, norteamericanos, entre otros de distintos rincones del planeta. Todos con el mismo objetivo: conocer eso que les habían contado, esa historia que hace 20 años cambió el rumbo de la Humanidad. 

 














Por Gabriel Costa 
Para lanacion.com