Homenaje en Hong Kong a los estudiantes chinos Homenaje a las víctimas de la masacre de la Plaza Tiananmen
Unas 150.000 personas, participan en Hong Kong de una vigilia para recordar el ataque del gobierno comunista a estudiantes el 4 de junio de 1989.
Decenas de miles de personas, que los organizadores calcularon en 150.000, participan en Hong Kong de una vigilia en homenaje a las víctimas de la masacre de Plaza Tiananmen, cometida el 4 de junio de 1989.
Mientras en Pekín la plaza estuvo rodeada por un cordón de miles de policías que impidieron el ingreso a periodistas, en la ex colonia británica los seis estadios de fútbol del Parque Victoria estuvieron colmados de gente, sobre todo jóvenes, que vestían remeras negras con la leyenda "4 de junio, cambiar el veredicto", en referencia a la condena del Partido Comunista Chino, que habló de un "incidente contrarrevolucionario", y el reclamo: "decir la verdad".
Mientras China ha intentado encubrir el incidente durante las últimas dos décadas y ha reforzado la seguridad alrededor de la Plaza de Tiananmen en los últimos días, Hong Kong ha aprovechado al máximo sus libertades para desafiar abiertamente a Pekín a revertir su veredicto del 4 de junio y hacer un completo recuento de los muertos.
Ante un mar de velas y antorchas que ondearon en la noche, hablaron un ex jefe del movimiento estudiantil de 1989, Xiong Yan, el fundador de la Alianza de Hong Kong para los estudiantes de Tiananmen, Szeto Wah, y, en una cinta grabada, la animadora de las Madres de Plaza Tiananmen, Ding Zilin, una maestra jubilada de 72 años cuyo hijo, de 17, fue asesinado por militares aquel 4 de junio.
La "Madre de Tiananmen" acusó al Partido Comunista de haber "usado la economía para atraer y corromper al pueblo", a la policía para "reprimir e intimidar" y "a todos los medios para ocultar la verdad".
Ding Zilin alertó la complicidad con Pekín de Donald Tsang, el jefe de gobierno de Hong Kong, que declaró la semana pasada en el parlamento que el "incidente" ocurrió "hace muchos años. Desde entonces nuestro país hizo impresionantes avances en todas las áreas del desarrollo, que incluso llevaron la prosperidad a Hong Kong".
"Vale decir -prosiguió Ding Zilin- que si la economía marca importantes éxitos, se puede olvidar también la mayor de las injusticias". Las Madres piden a Pekín cambiar el juicio sobre el movimiento opositor de 1989, decir el número y los nombres de las víctimas y castigar a los responsables de la masacre.
Recorrida en imágenes de la represión en la Plaza ocurrida el 4 de junio de 1989, cuando el ejército, ordenado por el Partido Comunista, aplastó violentamente un movimiento estudiantil a favor de la democracia en la Plaza de Pekín.
Pedido de Clinton.
Pekín no responde desde hace 20 años a las acusaciones de las Madres, pero sí lo hizo a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que ayer invitó al gobierno chino a liberar a las personas que aún están en prisión -unas 30 según grupos humanitarios-, a abrir un diálogo con las familias de las víctima, y a dejar de "perseguir" a los opositores.
Las afirmaciones de la secretaria de Estado, dijo hoy el portavoz del gobierno Qin Gang, son "acusaciones sin fundamento al gobierno chino y constituyen una grave interferencia en los asuntos internos de China". Además enfatizó: "Expresan nuestra profunda insatisfacción y nuestra resuelta oposición" a las acusaciones de Clinton".
Ir de "vacaciones".
Como decenas de otros opositores, Ding Zilin pasó el día con detención domiciliaria mientras otros fueron alejados por las autoridades de la capital y llevados "de vacaciones" a las provincias.
Se considera que, en la noche del 3 al 4 de junio de 1989, centenares de personas fueron muertas por militares del Ejército.
En el Parque Victoria hoy se agotaban los ejemplares, reimpresos rápidamente después de haberse agotado en pocos días, del libro de memorias de Zhao Ziyang, el secretario del Partido que fue expulsado por haberse opuesto al uso de la fuerza contra los estudiantes que durante 50 días, en la primavera de 1989, ocuparon la Plaza Tinanamen reclamando cambios políticos.
Las memorias de Zhao, muerto en 2005 después de haber pasado 16 años en detención domiciliaria, fueron llevadas en forma clandestina fuera de la ciudad y publicadas por una empresa editora de Hong Kong.
El territorio, colonia británica hasta 1997, es hoy una región administrativa especial de China, con un gobierno semidemocrático y el único lugar de la República Popular en el que es posible manifestar legalmente opiniones contrarias a las del gobierno de Pekín.